Todo lo que se escribe sobre contraseñas apunta a dejar fuera a los desconocidos. Hay una cuestión aparte que a nadie le apetece: qué pasa con todo eso cuando tú ya no estás, y cómo llegan los tuyos a las fotos, los documentos y las cuentas que hay que cerrar.
Qué necesita la gente en realidad
- Fotos y vídeos. Lo más buscado y lo que más se pierde.
- Documentos y papeles financieros. Contratos, extractos, suscripciones que siguen cobrando.
- Acceso a las cuentas para cerrarlas. Un perfil abandonado se convierte en un blanco y en una fuente de dolor.
- Asuntos de negocio o trabajo, si los hay: un dominio, un alojamiento, una cartera de clientes.
Los mecanismos que existen
| Mecanismo | Cómo funciona | Conviene saber |
|---|---|---|
| Un contacto de legado en la cuenta | El servicio permite designar a alguien de antemano | Lo tienen los grandes proveedores; se configura una vez |
| Ajustes de cuenta inactiva | Tras cierto tiempo sin actividad, los datos pasan a alguien o se borran | Revisa el plazo: puede ser de años |
| Acceso de emergencia en el gestor | Una persona de confianza lo solicita; si no lo rechazas en N días, se concede | La opción más flexible y la menos conocida |
| Un sobre cerrado con la contraseña maestra | Papel en casa de un familiar o en una caja fuerte | Simple y fiable, pero hay que actualizarlo al cambiar la contraseña |
| Un testamento | Cubre bienes; los activos digitales son una zona gris en muchos sitios | Consulta con un abogado según tu país |
Qué configurar en una tarde
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Acceso de emergencia en el gestor de contraseñas
Designa a una persona de confianza y pon un plazo de espera de unos días. Para ti no cambia nada; simplemente existe una vía de entrada si pasa algo.
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Un contacto de legado para el correo
El correo es la vía de recuperación de todo lo demás, así que va primero.
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Una lista escrita de qué hay y dónde
No contraseñas: una lista. «Las fotos están en esta nube, los documentos en aquella, el dominio en este registrador.» Sin ella nadie sabe qué buscar.
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Una conversación
El paso más difícil y el que lo decide todo. La persona tiene que saber que ese acceso existe y por dónde empezar. Un mecanismo perfecto que nadie conoce no sirve de nada.
- «Ya se las apañarán»
- Una contraseña en una nota sin explicación
- Un baúl cuya existencia nadie conoce
- Dar acceso a alguien que no está preparado
- Acceso de emergencia con demora
- Una lista de qué hay y dónde
- Una persona que conoce el arreglo
- Una comprobación anual de que sigue funcionando
Esto encaja con las copias de seguridad: las mismas fotos y documentos vistos desde otro ángulo. Y con la limpieza digital: cuantas menos cuentas olvidadas, menos tendrá que resolver nadie.