«Lo tengo todo en la nube» es la respuesta habitual a una pregunta sobre copias de seguridad. El problema es que una nube normalmente no es una copia, sino una sincronización: borras un archivo en el portátil y desaparece también allí. Lo cifra el ransomware y quedan cifradas ambas partes.
La regla 3-2-1
Sencilla y antigua, y sigue funcionando.
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Tres copias de los datos
El original y dos copias. Una sola copia es un único punto de fallo: hasta que no se ha probado, no sabes si funciona.
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Dos soportes distintos
No dos particiones del mismo disco. Un disco externo y una nube, un disco y un almacenamiento en red: lo importante es que el fallo de un aparato no se lleve ambas copias.
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Una copia fuera de casa
Una nube, o un disco en casa de un familiar. Un incendio, una inundación o un robo se llevan todo lo que está en el mismo piso, por muchos discos que haya.
Qué copiar primero
| Datos | ¿Recuperable? | Prioridad |
|---|---|---|
| Fotos y vídeos | Nunca | Primera — lo que más se echa de menos |
| Documentos y contratos | En parte, a través de quien los emitió | Primera |
| El baúl de contraseñas | No, si es local | Primera |
| Códigos de recuperación del segundo factor | No | Primera |
| Mensajes y notas | A veces, a través del servicio | Segunda |
| Programas y sistema | Sí, reinstalando | Tercera |
Cómo saber si la copia sirve
Una copia sin probar es una esperanza, no una copia. Probarla lleva cinco minutos y se hace dos veces al año.
- Sincronización en la nube sin historial de versiones
- Una segunda partición del mismo disco
- Un disco siempre conectado
- Una copia que nadie ha abierto nunca
- Una nube con historial y papelera
- Un disco aparte conectado según un calendario
- Una copia en casa de un familiar u otro sitio
- Verificada abriendo archivos