Contraseña sin caracteres especiales
Solo letras y dígitos: para sistemas que rechazan la puntuación y para contraseñas que habrá que dictar o teclear con un mando.
Espacio — nueva contraseña · C — copiar · M — ocultar
Longitud de la contraseña
Conjuntos de caracteres
Selecciona al menos un conjunto de caracteres.
Ajustes de la frase de paso
Una lista de 2048 palabras aporta exactamente 11 bits por palabra (método Diceware). Seis palabras son 66 bits; ocho, 88. Las palabras las sortea un generador criptográfico, no una persona: ahí está todo el sentido.
Plantilla de la contraseña
a — minúscula, A — mayúscula, L — cualquier letra, 9 — dígito, # — símbolo, X — letra o dígito, * — cualquier carácter activo, c/v — consonante/vocal. El resto se copia tal cual y \ escapa el carácter siguiente.
Ajuste fino
«Solo símbolos seguros» deja !@#$%^&*_-+=?: casi todos los sitios los aceptan y no rompen la línea de comandos, el CSV ni el SQL.
Contraseñas recientes (solo en esta pestaña)
Qué ocurre con tu contraseña
La contraseña se monta en tu navegador con la fuente criptográfica crypto.getRandomValues y descarte de sesgo, de modo que todos los caracteres son igual de probables.
La página nunca envía contraseñas a un servidor, no las guarda en el navegador y borra el historial al cerrar la pestaña.
Contraseña letra a letra
Deletreo fonético para dictar la contraseña por teléfono. Las mayúsculas se indican aparte.
Por qué se prohíben los símbolos
Casi siempre por código antiguo. Comillas, barras invertidas y puntos y comas rompían consultas a la base de datos y, en vez de tratarlos bien, se prohibió escribirlos.
Lo peor es cuando no hay prohibición y la contraseña se recorta en silencio en el primer carácter incómodo. Te registras con dieciséis caracteres, el sistema guarda ocho y el acceso funciona porque también recorta lo que escribes. Luego cambias de dispositivo y no puedes entrar.
Con qué se compensa
El alfabeto baja de 94 a 62 caracteres: de 6,55 a 5,95 bits por carácter. Es una pérdida del diez por ciento, cubierta con dos o tres caracteres más.
Veinte letras y dígitos dan 119 bits, más que dieciséis del conjunto completo. La restricción no es un problema si no te empeñas en la misma longitud.
Ventaja añadida: se puede dictar por teléfono y teclear con un mando. Para una clave de Wi-Fi ese argumento decide.
Preguntas
Preguntas frecuentes
¿Por qué algunos sitios rechazan los símbolos?
Suele ser rastro de código antiguo: comillas, barras invertidas y puntos y comas rompían consultas a la base de datos y, en vez de tratarlos bien, se prohibieron. A veces la contraseña se recorta en silencio en el primer carácter incómodo y el acceso deja de funcionar sin explicación.
¿Cuánto debilita esto la contraseña?
El alfabeto baja de 94 a 62 caracteres, de 6,55 a 5,95 bits por carácter. Es una pérdida del diez por ciento, compensada del todo con dos o tres caracteres más de longitud.
¿Dónde más sirve?
Claves de Wi-Fi que se teclean con el mando del televisor, códigos que se dictan por teléfono y datos para sistemas donde la contraseña acaba en una línea de comandos o en un CSV.
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